Las molestias y dolores diarios pueden ser signo de EVP
La enfermedad vascular periférica (EVP)
puede causar una sensación sorda y palpitante en las piernas,
así como sensación de dolor, tensión o calambres
durante la actividad. Muchas personas piensan que se debe a la edad
avanzada o a una artritis leve. Sin embargo, estos dolores pueden
ser un signo de EVP.
La EVP afecta a los vasos sanguíneos que
están por fuera del corazón, en las extremidades, a
menudo las arterias que transportan sangre a los brazos y las
piernas. Allí es donde pueden acumularse depósitos de
grasa, lo que genera obstrucciones que privan de oxígeno a los
músculos en funcionamiento y ocasionan el dolor. No obstante,
la EVP es más que un simple dolor. Es una afección grave
que puede causar la pérdida de una extremidad. Y es un signo
de mayor riesgo de infarto del miocardio o embolia cerebral.
Señales de
aviso de la EVP
- Dolor sordo o calambres en piernas, caderas y glúteos
durante la actividad
- Entumecimiento u hormigueo en piernas, pies o dedos de los
pies
- Cambios en el color de la piel
- Piel constantemente fría en piernas, pies, brazos o
manos
- Infecciones o llagas que no sanan o lo hacen en forma
lenta
- Impotencia
Si cree estar en riesgo o tiene preguntas
sobre la enfermedad vascular periférica, consulte a su
médico o llame al 1.877.9HEART9.