Los pequeños cambios en el estilo de vida pueden marcar una
gran diferencia
De acuerdo a la American Heart Association,
cerca de 105 millones de estadounidenses mayores de veinte
años (principalmente mujeres) presentan niveles totales de
colesterol de 200 o más miligramos por decilitro (mg/dl), por
lo que muchos presentan mayor riesgo de desarrollar enfermedad
cardíaca y derrame cerebral.
Aunque hay algunos factores que aumentan el
colesterol y no se pueden controlar, tales como la edad, el sexo o
la herencia, pueden adoptarse estilos de vida que mejoran los
niveles de colesterol y, por lo tanto, pueden disminuir el riesgo
de enfermedad cardíaca o derrame cerebral.
"Recomiendo a mis pacientes con niveles
elevados de colesterol que hagan su mejor esfuerzo para convertirse
en vegetarianos delgados y deportistas," afirma el Dr. Scott Baron,
cardiólogo afiliado a Mercy. "Si quisieran ser los
mejores amigos de ellos mismos, lo harían."
Tal vez esta recomendación sea
difícil de seguir para muchos, por lo que presentamos algunas
formas relativamente indoloras de llegar a ser como el paciente
ideal del Dr. Baron y al intentarlo, disminuir el colesterol.
Haga más
ejercicio. "La actividad física sí aumenta
modestamente los niveles de colesterol HDL, hasta un máximo de
5%," dice el Dr. Baron. El ejercicio también ayuda a
bajar de peso y reduce el riesgo de enfermedad cardíaca,
diabetes y cáncer de colon. Intente hacer 30 minutos de
ejercicio aeróbico al día (como caminata rápida). Si
le resulta imposible, intente hacer entre 20 y 30 minutos de
ejercicio por lo menos tres veces a la
semana.
Baje de peso. Perder
entre 5 y 10 libras puede aumentar sus niveles de colesterol HDL y
disminuir su colesterol total.
Elimine las
grasas. Si ser vegetariano no le llama la atención,
tenga en cuenta que existe una relación directa entre las
dietas ricas en grasa y el aumento del nivel de colesterol.
Coma más pollo y pescado. Si tiene que comer carnes rojas,
opte por las magras como el solomillo o lomo. Corte toda la grasa
visible de la carne antes de cocinarla y quite aceite de la
sartén. Prefiera las comidas cocidas u horneadas.
Tome leche libre de grasa o al 1%.
Tome un suplemento
diario de vitamina E (400IU). Los estudios sugieren
que este antioxidante puede ayudar a que las células de las
arterias absorban más fácilmente los ácidos grasos y
el LDL.
Reduzca el uso del
aceite de cocina y asegúrese de usar un aceite que
tenga consistencia líquida a temperatura ambiente, como el de
cánola, maíz, soya, girasol o semilla de
algodón.
Consuma más
fibra soluble, que se encuentra en frutas, fríjoles,
arvejas y otras legumbres y cereales.
Coma entre 2 y 3 raciones (3 y 4
onzas) de pescado horneado o cocido a la semana. El
pescado de carne oscura, como el verdel, trucha de agua dulce,
arenque, salmón o halibut tiene más aceites omega 3, que
ayudan a disminuir el nivel de triglicéridos de la
sangre.
Deje de
fumar. Según la Clínica Mayo, el fumar
cigarrillos puede disminuir el nivel de colesterol HDL hasta en un
15%. Al dejar de fumar, el HDL puede regresar a su nivel
anterior.
¿Medicamentos para disminuir el
colesterol? Si ninguna de las medidas anteriores lo ayudan
o si usted presenta un riesgo mayor de enfermedad cardíaca,
puede consultar la posibilidad de ingerir medicamentos para reducir
el nivel de colesterol, como lovastatina u otra estatina que reduce
el nivel de LDL y aumenta ligeramente el de HDL. "En general,
la familia de estatinas tiene un registro de seguridad y
efectividad y ha demostrado reducir no sólo el riesgo de
problemas de las arterias del corazón sino también la
mortalidad," indica el Dr. Baron. "En la mayoría de los
casos, tampoco tienen efectos colaterales."